Avicultura: precauciones para prevenir una peligrosa enfermedad

Mon, 29 Jan 2018

ARGENTINA - La producción de carne de pollo viene creciendo en los últimos años y así es como el consumo también viene marcando un auge. De acuerdo a los datos del Ministerio de Agroindustria, en el 2000 se faenaban 348.384 cabezas y en el 2016 (último año con cifras consolidadas) el volumen procesado se duplicó y superó los 700.000 animales. Y los argentinos ya comen más de 45 kilos anuales de pollo por habitante.

Una de las claves de esta reestructuración fue la mejora en la eficiencia de producción con el uso de tecnología y el mejoramiento en la sanidad.

En este contexto, se busca concientizar sobre la enfermedad de Marek, que es muy contagiosa, causada por un herpesvirus oncogénico. Se trata de un virus con capacidad de producir tumores en diferentes órganos, informa Clarín.

“El virus de Marek infecta los linfocitos, células del sistema inmune, y al multiplicarse en ellos produce 2 efectos: inmunosupresión por rápida destrucción de linfocitos T y B e induce la formación de tumores en diversos órganos y tejidos”, destacó Lucas Sara, Servicio Técnico de Ceva Salud Animal.

Esta enfermedad se conoce desde la intensificación de la avicultura a partir de los años 1940. Se empezó a generalizar por la aparición de cepas más virulentas como consecuencia de las condiciones de alojamiento, la presión productiva y la selección genética.

A partir de ese momento el impacto económico de la enfermedad fue muy importante en zonas de alta producción avícola lo que demandó el desarrollo de herramientas para su control.

“A partir de la década del ’60 la industria avícola cuenta con vacunas para el control de la enfermedad. Desde esa fecha a la actualidad se fueron desarrollando diferentes cepas vacunales con mejor capacidad para controlar los mayores desafíos que se iban presentando en el campo. Esto permitió y permite un adecuado control de la enfermedad, minimizando los cuadros clínicos y lesiones provocados por el virus de Marek”.

Y agregó: “Las vacunas para el control de la enfermedad de Marek fueron las primeras (en todas las especies incluyendo humanos) en controlar una enfermedad tumoral”.

Según especificó el técnico, el aspecto esencial de la vacunación frente a Marek es la aplicación temprana de las vacunas.

“Como las aves son desafiadas en forma muy precoz cuando son alojadas en las granjas, es fundamental la vacunación in-ovo (3 días antes del nacimiento) o al día de vida en forma inyectable en la planta de incubación. De esta forma, las aves llegan a las granjas con protección”.

Asimismo, en pollos, en general se utiliza la vacunación monovalente con una dosis de la cepa HVT (cepa vacunal de Marek de primera generación). Y en gallinas ponedoras y reproductoras, suele utilizarse vacunación bivalente, es decir la combinación de 2 cepas vacunales para obtener mejor protección debido a que en aves de ciclo de vida largo el desafío suele ser mayor y es necesario protegerlas por más tiempo.

“En general la combinación más utilizada es una dosis de la cepa HVT combinada con una dosis de la cepa Rispens (cepa vacunal de Marek de tercera generación) más inmunogénica porque la combinación tiene un efecto sinérgico”.